Alquiler tradicional VS alquiler turístico:
Ventajas y desventajas
Si tienes un inmueble en propiedad que no quieres vender pero estás interesado en sacarle un rendimiento económico, alquilarlo de forma puntual o a largo plazo es una muy buena opción para rentabilizarlo.
El mercado del alquiler de viviendas ha experimentado un notable cambio en los últimos años, impulsado en gran parte por la evolución del alquiler turístico. Anteriormente, el alquiler tradicional era la opción predominante cuando se trataba de arrendar una propiedad. Sin embargo, con la creciente popularidad de plataformas como Airbnb, Booking y HomeAway, el enfoque del alquiler turístico ha evolucionado, pasando de ser un mero uso temporal de la vivienda habitual a convertirse en una oportunidad de inversión y una fuente de ingresos adicional para los propietarios. En este artículo, analizaremos las ventajas y desventajas de cada tipo de alquiler para que puedas tomar una decisión informada.
Como ventajas del alquiler tradicional encontramos:
- Estabilidad y seguridad: Una de las principales ventajas del alquiler tradicional es la estabilidad que ofrece a los propietarios. Los contratos de arrendamiento a largo plazo proporcionan una fuente constante de ingresos, lo que permite a los propietarios planificar sus finanzas con mayor certidumbre.
- Menos estrés en la gestión: El alquiler a largo plazo requiere menos esfuerzo de gestión en comparación con el alquiler turístico. Una vez que se encuentra un inquilino adecuado y se establece el contrato, las interacciones diarias son menores si lo comparamos con el alquiler turístico, en el que hay que planificar los check-in, limpiezas, revisiones etc. Bien es verdad que el tipo de inquilino actual de alquileres tradicionales suele demandar cada vez mayor gestión y una capacidad de resolución de problemas cuasi inmediata, sobre todo en alquileres tradicionales de viviendas amuebladas, por lo que es recomendable contar con una empresa que nos lleve a cabo esta labor.
- Relaciones a largo plazo: Con el alquiler tradicional, se establecen relaciones más duraderas con los inquilinos. Esto puede conducir a una mayor responsabilidad y cuidado por parte de los arrendatarios hacia la propiedad.
- Mayores deducciones fiscales: En los arrendamientos tradicionales existen deducciones fiscales, entre las que destaca la deducción del 60% a los bienes inmuebles destinados a vivienda habitual.
El rendimiento neto positivo declarado, calculado por diferencia entre la totalidad de ingresos íntegros y los gastos necesarios que tengan la consideración de deducibles, se reducirá en un 60% cualquiera que sea la edad del arrendatario. Esto es un punto clave a valorar en nuestra decisión de destinar nuestra vivienda a alquiler turístico o tradicional.
Una vez vistas las ventajas, hay que valorar también los inconvenientes que podemos encontrar en el alquiler tradicional:
- Menor rentabilidad a corto plazo: El alquiler tradicional, aunque ofrece estabilidad, puede no generar ingresos tan lucrativos como el alquiler turístico, especialmente en áreas turísticas o con alta demanda vacacional.
- Menor flexibilidad para uso personal: Con el alquiler tradicional, el propietario tiene menos libertad para utilizar su propiedad para uso personal cuando lo desee, ya que el contrato generalmente estipula un período fijo de arrendamiento y el inquilino podría prorrogar hasta los 5 años de forma unilateral por el artículo 10 de la LAU.
Conociendo estos pros y contras sobre el alquiler tradicional, es importante comparar con las ventajas del alquiler turístico:
- Ingresos potenciales más altos: El alquiler turístico, especialmente en destinos populares, puede generar ingresos significativamente más altos en comparación con el alquiler tradicional.
- Flexibilidad de uso personal: Los propietarios pueden utilizar su propiedad para uso personal en determinados momentos, lo que puede ser especialmente atractivo si desean tener un pied-a-terre pero también quieren sacarle una rentabilidad.
Estas ventajas pueden ser determinantes a la hora de tomar una decisión sobre qué hacer con nuestro activo, pero no tenemos que olvidar los inconvenientes de un alquiler turístico:
- Gestión más intensiva: El alquiler turístico requiere una mayor dedicación y tiempo en términos de gestión. Los propietarios deben lidiar con la rotación constante de inquilinos, limpieza, mantenimiento y comunicación fluida con los huéspedes.
- Ingresos variables: Aunque la rentabilidad puede ser alta, el alquiler turístico está sujeto, dependiendo del destino, a cierta estacionalidad y la demanda fluctuante, lo que puede resultar en ingresos variables a lo largo del año.
- Regulaciones y restricciones: En algunas áreas, el alquiler turístico puede estar sujeto a regulaciones y restricciones legales que limitan su uso o imponen ciertas obligaciones a los propietarios.
En conclusión, tanto el alquiler tradicional como el alquiler turístico tienen sus ventajas y desventajas. La elección entre ambos dependerá de factores como tus objetivos financieros, la ubicación de la propiedad, la cantidad de tiempo que puedas dedicar a la gestión y tu preferencia por la estabilidad o la rentabilidad a corto plazo.
Antes de tomar una decisión, es esencial investigar y evaluar cuidadosamente las opciones disponibles para asegurarte de que se ajusten a tus necesidades y circunstancias particulares.
En UFLAT estamos especializados en el segmento del “buy to rent”, por lo que podemos asesorarte en todo el proceso de puesta a punto del inmueble y en darle el enfoque idóneo para maximizar la rentabilidad. Además, nos podemos encargar de la gestión completa del alquiler, para que el propietario no tenga que encargarse de nada.


